Las fotos de familia que más se valoran con los años son las que recogen cómo sois de verdad. Por eso no organizo filas de sonrisas forzadas: os propongo paseos, juegos y pequeñas actividades, y voy fotografiando lo que pasa mientras disfrutáis.
Podemos hacerla en exterior, en un pinar, un parque o un campo cerca de casa, o directamente en vuestro hogar, que suele ser la mejor opción con bebés y niños pequeños. Buscamos la última hora de la tarde, cuando la luz es más bonita y hace menos calor.
Con niños vamos a su ritmo: paramos para merendar, para una siesta o para lo que haga falta. Al final, cuando ya nadie está pendiente de la cámara, hacemos unos retratos de grupo bien organizados. Y si tenéis perro, que venga: suele ser el que mejor posa.